18/02/2026
Los equipos apoyaron los procedimientos de limpieza y desinfección vinculados a la movilidad, dentro y fuera del perímetro, especialmente en puntos de paso y zonas de actividad
La fase de apoyo operativo de la UME al dispositivo de contención de la peste porcina africana (PPA) en Cataluña se considera cerrada tras la ejecución de tareas de refuerzo en el área de riesgo definida alrededor de Parque Natural de Collserola. La intervención, que comenzó el 30 de noviembre del pasado año, se integró en un dispositivo coordinado por la Generalitat de Catalunya y los Servicios Veterinarios Oficiales, activado tras la confirmación de la enfermedad en jabalíes silvestres hallados muertos, con el objetivo prioritario de limitar la diseminación del virus y reducir el riesgo de introducción en explotaciones porcinas.
El apoyo de la UME se activó a solicitud de la Generalitat de Catalunya para ampliar capacidades operativas sobre el terreno. Durante el despliegue, el 3 de diciembre se registró el máximo esfuerzo de la unidad, con 160 efectivos y 87 vehículos asignados al dispositivo en Barcelona y su entorno, en coordinación con el resto de organismos intervinientes.
Desde el inicio, la misión se orientó a sostener medidas de contención típicas en escenarios de sanidad animal en fauna silvestre: minimizar el transporte mecánico del agente —a través de personas, vehículos o material— y reforzar el control del perímetro para evitar dispersión. En esa línea, los equipos apoyaron los procedimientos de limpieza y desinfección vinculados a la movilidad, dentro y fuera del perímetro, especialmente en puntos de paso y zonas de actividad, y colaboraron en el control de accesos en coherencia con las restricciones temporales adoptadas por la autoridad competente en el área de riesgo y su zona de vigilancia.
La operación también incorporó vigilancia y reconocimiento en el entorno del foco para facilitar la localización de indicios relevantes en el marco de la vigilancia pasiva. Para ello se emplearon drones aéreos con cámaras térmicas, integrados en una operativa coordinada con el resto de agencias. En paralelo, y de acuerdo con las medidas definidas por la autoridad sanitaria en materia de fauna silvestre, se prestó apoyo a la localización de animales hallados muertos y a la recogida y traslado de ejemplares fallecidos y muestras al laboratorio. Además, se impartió formación al personal contratado de refuerzo en procedimientos de biocontención y autodesinfección, reforzando la homogenización de protocolos en un escenario de alta exigencia operativa.
Estas tareas se desarrollaron en un marco técnico en el que las autoridades han reiterado la necesidad de mantener un alto nivel de alerta y aplicar estrictamente las medidas de bioseguridad, tanto en explotaciones como en el transporte y en la gestión de la fauna silvestre, evitando así la propagación del virus.
En términos de balance operativo, la fase de apoyo se extendió 69 días, desde el 30 de noviembre de 2025 hasta el 6 de febrero de 2026, con un total de 477 militares participantes. En ese periodo se contabilizaron 1.313 desinfecciones de personas, 674 desinfecciones de vehículos ligeros y 121 desinfecciones de perros, datos que reflejan la intensidad de la operativa de bioseguridad sostenida durante el despliegue.